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Conoce el Parque
Nacional Peneda-Gerês

Historia, naturaleza, cultura y un territorio único en la Península Ibérica
Sierras nevadas sobre el embalse en el Parque Nacional Peneda-Gerês

El único parque nacional de Portugal

Un ecosistema único en la Península Ibérica

El Parque Nacional Peneda-Gerês se creó el 8 de mayo de 1971 mediante el Decreto-Ley n.º 187/71, y es el primer y único parque nacional de Portugal. Con 70 246 hectáreas, se extiende por los municipios de Arcos de Valdevez, Melgaço, Montalegre, Ponte da Barca y Terras de Bouro.

El parque abarca cuatro sierras principales — Serra da Peneda, Serra do Soajo, Serra Amarela y Serra do Gerês — y limita al norte y al este con el Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés, en Galicia, formando un corredor ecológico transfronterizo de importancia europea.

Está clasificado como Reserva Biogenética del Consejo de Europa y Zona de Especial Protección, e integra la Red Natura 2000, en reconocimiento de su excepcional biodiversidad y valor de conservación a escala continental.

70 246

Hectáreas protegidas

1 545 m

Altitud máx. (Nevosa)

+800

Especies de flora

+140

Especies de fauna

5

Municipios

Cronología

La historia del Parque Nacional

Desde su creación en 1971 hasta el reconocimiento europeo, el Parque Nacional Peneda-Gerês ha recorrido más de cinco décadas de conservación, investigación y puesta en valor de su territorio único.

1971

1971

Creación del Parque Nacional Peneda-Gerês por el Decreto-Ley n.º 187/71, de 8 de mayo — el primer y único parque nacional de Portugal

1971

1977

1977

Clasificado como Reserva Biogenética del Consejo de Europa

1988

1988

Protección legal del lobo ibérico en Portugal — Ley n.º 90/88

1988

1993

1993

Creación, en Galicia, del Parque Natural Baixa Limia–Serra do Xurés, vecino del parque nacional

1997

1997

Creación del Parque Transfronterizo Gerês-Xurés e inclusión del lugar Peneda/Gerês en la Red Natura 2000

1997

1999

1999

Clasificación de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Serra do Gerês — Red Natura 2000

2009

2009

La UNESCO declara la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Gerês-Xurés

2009

2012

2012

Creación del ICNF — Instituto de Conservación de la Naturaleza y de los Bosques, que pasa a gestionar el parque

2021

2021

50.º aniversario del Parque Nacional — celebraciones y nuevos proyectos de conservación

2021

Territorio

Explora el Parque

El Parque Nacional Peneda-Gerês es un mosaico de paisajes graníticos modelados por millones de años de erosión. Cuatro sierras principales, decenas de cursos de agua, turberas de altitud y extensos robledales forman uno de los ecosistemas más completos de la Península Ibérica.
Serra do Gerês con nieve y peñascos de granito

Las cuatro sierras

OrografíaSerra da Peneda (1 416 m), Serra do Soajo (1 160 m), Serra Amarela (1 359 m) y Serra do Gerês (1 545 m en el Nevosa). Granitos hercínicos modelados por el frío y el agua a lo largo de eras geológicas.
Presa y embalse entre las sierras del Parque Nacional Peneda-Gerês

Ríos y embalses

HidrografíaLos ríos Lima, Cávado y Homem nacen o atraviesan el parque. Los embalses de Vilarinho das Furnas, Caniçada y Portela do Homem son hitos paisajísticos e históricos — Vilarinho sumergió la aldea del mismo nombre en 1972.
Robledal antiguo con árboles cubiertos de musgo en el Parque Nacional Peneda-Gerês

Hábitats y biodiversidad

EcosistemasRobledales de Quercus robur y Q. pyrenaica, turberas de altitud, brezales, prados de montaña y bosques de ribera forman un mosaico de hábitats protegidos por la Directiva Hábitats de la Unión Europea.

Fauna y Flora

Especies emblemáticas del Parque

El Parque Nacional Peneda-Gerês alberga una de las mayores concentraciones de biodiversidad de la Península Ibérica. De los superdepredadores como el lobo ibérico a la flora endémica como el lirio del Gerês, cada especie cuenta la historia de un ecosistema en equilibrio.

EN

En peligro

VU

Vulnerable

NT

Casi amenazada

LC

Preocupación menor

Estado de conservación según la Lista Roja de la UICN y el Libro Rojo de los Vertebrados de Portugal.

Dos lobos ibéricos entre la vegetación del Parque Nacional Peneda-Gerês

EN

En peligro

Lobo Ibérico

Mamífero · Canis lupus signatus

Superdepredador del ecosistema, el lobo ibérico es el gran símbolo del parque. Protegido por ley desde 1988, su presencia regula el equilibrio de las poblaciones de ungulados salvajes.

Observación: crepuscular y nocturno · invierno y primavera

Corzo en un bosque del Parque Nacional Peneda-Gerês

LC

Preocupación menor

Corzo

Mamífero · Capreolus capreolus

El más elegante de los cérvidos ibéricos, frecuenta los prados y los lindes del bosque. Su presencia indica la buena salud de los ecosistemas forestales del parque.

Observación: al amanecer y al atardecer · todo el año

Grupo de caballos garranos en un bosque del Parque Nacional Peneda-Gerês

VU

Vulnerable

Caballo Garrano

Mamífero · Equus caballus (raza autóctona)

Raza autóctona portuguesa de pequeño tamaño que vive en semilibertad en las sierras. Los garranos forman parte del paisaje y de la identidad cultural del parque desde la prehistoria.

Observación: zonas abiertas de altitud · todo el año

Perro de Castro Laboreiro atigrado sobre una roca de granito en las sierras del Parque Nacional de Peneda-Gerês

VU

Vulnerable

Perro de Castro Laboreiro

Raza canina autóctona · Canis lupus familiaris

Raza canina portuguesa originaria de la aldea de Castro Laboreiro, usada desde hace siglos como perro guardián de rebaños. Su resistencia y carácter independiente son adaptaciones al duro clima de la sierra.

Ligado a las aldeas comunitarias del parque

Lirio violeta en flor en un prado del Parque Nacional Peneda-Gerês

VU

Vulnerable

Lirio del Gerês

Flora endémica · Iris boissieri

Símbolo floral del parque y, en Portugal, exclusivo de este territorio. Florece entre mayo y junio en los prados y laderas de altitud, cubriendo las sierras de alfombras violetas.

Floración: mayo–junio · prados de altitud

Águila real en vuelo sobre el Parque Nacional Peneda-Gerês

EN

En peligro

Águila Real

Ave rapaz · Aquila chrysaetos

La mayor rapaz del parque, anida en los cantiles graníticos más inaccesibles. Su presencia indica un ecosistema sano. Portugal acoge una de las poblaciones europeas más meridionales.

Observación: zonas rocosas abiertas · todo el año

Cultura y Patrimonio

Un territorio de memoria viva

El Parque Nacional Peneda-Gerês no es solo naturaleza. Es también un museo vivo de culturas milenarias — aldeas comunitarias con gestión colectiva de la tierra, vías romanas, megalitos y tradiciones trashumantes que han resistido al tiempo.
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Aldeas comunitarias

Pitões das Júnias y Tourém son ejemplos únicos de organización social comunitaria. La gestión colectiva de los baldios — tierras comunales, como los montes vecinales de Galicia — es una práctica milenaria que perdura hoy, reconocida como patrimonio cultural inmaterial.
fas fa-cow

Trashumancia

La trashumancia — el desplazamiento estacional de los rebaños entre los valles y las sierras — se practica en el parque desde hace miles de años. Las brandas e inverneiras, aldeas de verano y de invierno, son testigo de siglos de pastoreo itinerante.
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Geira — Vía Romana XVIII

La Vía Romana XVIII, conocida como Geira, atraviesa el parque. Construida en el siglo I d. C., unía Bracara Augusta (Braga) con Asturica Augusta (Astorga) y conserva miliarios originales.
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Megalitos y dólmenes

El parque posee un notable conjunto de monumentos megalíticos — dólmenes, mámoas y grabados rupestres repartidos por las sierras —, testimonio de las poblaciones del Neolítico y de la Edad del Bronce que habitaron este territorio.
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Castillos y santuarios

El Castillo de Lindoso, el Castillo de Melgaço y el Santuario de Nossa Senhora da Peneda — uno de los más importantes del noroeste ibérico, inspirado en el Bom Jesus do Monte — son hitos históricos y espirituales del territorio.
El Parque Nacional Peneda-Gerês se creó el 8 de mayo de 1971 mediante el Decreto-Ley n.º 187/71. Fue el primero y sigue siendo el único parque nacional de Portugal. Su creación fue fruto de décadas de esfuerzo de naturalistas y conservacionistas portugueses que reconocieron el valor excepcional de este territorio.